22 de septiembre de 2014

Rocío Molina: el baile de hoy desde ayer


El baile de la vida, así me gusta llamar a lo que hace Rocío Molina. Viendo el otro día las fotos para su nueva propuesta me dieron ganas de escribir sobre ella. Porque me gusta, porque me provoca, porque me hace pensar; como la propia existencia.

Rocío no es una bailaora de tópicos. De batas de cola y lunares fervientes. De pendientes de coral y oro, de peinetas y mantones de manila a lo mariposa. No. Aunque eso también lo domina. Ella lleva otro rollo tan diferente como expresivo, creo que es pura necesidad para su existencia. Su baile es comunicación, fuerza y sencillez. Imagino que son muchos los artistas los que se plantean para un montaje una idea y como hacérsela llegar al público, la mayoría terminan en la misma historia de siempre, los mismo recursos reciclados. A mi me gusta la Molina porque es todo lo contrario, sabe dónde quiere llegar, como todos, pero ella sabe cómo hacerlo, y lo hace. Eso en el baile flamenco de hoy, en lo moderno de su mestizaje no está del todo conseguido. 

Trabajar con la existencia, con la línea simple, con un sonido, un silencio, con la mutación de un movimiento, el espacio, la fuerza. Si quieres ver la fuerza de un cuerpo, como se eriza, como suda, como se mueve; ella te lo enseña, baila con ropa deportiva encima de un escenario, y puedes sentir como los músculos se le tensan, como cogen la postura, como produce el aire en un giro, como se puede bailar con los talones sin despegarte apenas del suelo. Libertad, así es ella, un alma flamenca libre.

Me gusta su inquietud y su mirada. Cómo investiga y crea. Como va buscando nuevas fórmulas con recursos naturales, sin excesivos adornos ni conceptos difuminados. Aunque a veces es tan difícil de expresar lo básico que lo aliñado; pero la matriz es universal y por eso ella es capaz de comunicar tanto, de decir, de interpretar, de hacer llegar.



7 de agosto de 2014

Comiendo por levante

He llegado como cada día puntual a mi cita para comer con mis padres. Mientras que mi madre se ocupa de mis sobrinos voy a buscar a mi padre, allí estaba esperándome con la camisa abierta, un sombrero de paja y la mesa puesta. Me pregunta preocupado si sigo teniendo problemas para dormir. Los deshorarios y la rutina alterna me marcan las ojeras. Nos sentamos a comer y lo primero que hace es regañarme por tener el teléfono móvil encima de la mesa. Lo convenzo diciéndole que quería enseñarle algo, como cada día, intento llevarle noticias flamencas para hacer más amena la comida mientras nos olvidamos un poco del calor.

Encarnación Fernández, viste de plata en la fotografía de mi pequeño celular. Está destapando su nombre en la Avenida del Flamenco en La Unión y se la enseño a mi padre: "Qué guapa está siempre, se trae un aire a la chacha Morena y a la Carrasco". Verdad que es. Y comienza la conversación...

"Encarnación ganó dos veces la Lámpara Minera a finales de los años setenta, pero creo que no es de La Unión, sino de más pa´rriba. Su cante no ha sido todo lo reconocido que debería porque en muchas zonas de Andalucía, sobre todo en la occidental no se conocen los cantes de levante como aquí, y antes mucho menos, ni nadie los canta en sus recitales. Vas por allí y preguntas por Murcia y con suerte te saltan con el Rojo el Alpargatero pero no conocen a Pencho Cros ni a Encarnación. Ha sido una "tiarrona" cantando por Levante, dicen que su hijo toca muy bien la guitarra ¿Tu lo has escuchao Rocío? Yo a la gente tan joven no la tengo controlá. Las mejores voces flamencas de Murcia son Bastián y ella. Ya estaba bien, que el Festival de las Minas se deje de tonterías; lo primero que debería haber hecho es poner a Encarnación Fernández y a Pencho Cros en la plaza del mercao, que cuando fui a verte hace dos años no estaba ninguno de los dos y si estaba el Pitingo, ¿cómo hacen eso? hay que cultivar el cante de nuestra tierra y ponerlo en el mapa, así es como se sabe en que dirección ir... si vienes pa ca vienes a Pencho Cros y a Encarnación Fernández, si vas para Almería vas pa Pedro "El Morato", en Granada te toparás con Enrique Morente que parece que ha sido el único cantaor de Granada y así. Me alegro por la Fernández mucho, ha hecho mucho por la tierra de levante y su cante, se ha ennegrecío por dentro de tanto cantarle a la mina. ¿Tú no la has conocido en estos años por allí nena?"

Atenta a todo lo que dice mi padre, lo escucho como si todo lo que me dice fuese nuevo para mi y no tuviera ni idea, le encanta ver como le presto atención con el tema del flamenco. Le contesto:

"Sí Fer, la he visto cada año que he ido, la escuché cantar en Murcia hace tres años en el Auditorio, en un acto de poesía y cante donde estuvo Félix Grande, Sordera, Curro Piñana y ella entre otros. Hablé con ella el verano pasado, en el trasnoche de Rancapino Chico y le dije que tenía que grabar un disco ahora, tiene la voz ya rota pero sigue teniendo fuerza. Nos hicimos una foto juntas, la vi dulce y educada, se le ve flamenca en el saber estar; yo también me alegro de que se le reconozca su mérito. Me dijo que quizá sí. ¿Sabes Fer? me dijo que con el tiempo, viendo como los artistas jóvenes van a las galas flamencas de La Unión y le dedican sus cantes de levante ella se ha dado cuenta de que no canta tan mal. Suena a risa, ¿verdad?. Me contó que ella no sabe si lo hace mejor o peor, pero que su cante era muy trabajoso, que era duro de hacer y sacar de la garganta; yo la entiendo en la parte que puedo porque cantar no canto. Tú si sabrás lo que ella me quiso decir."

Mi padre sonríe, bebe el último trago de agua fresca del vaso y mientras se lo recarga para tomarse las pastillas me dice...

"Claro que lo sé hija, yo me casaba con ella mañana mismo. Eso seguramente es lo que ella te quiso decir"

Y entre risas, partimos la sandía brindando por Encarnación Fernández. ¡Salud y buen verano!

10 de julio de 2014

Al vuelo

No se muy bien como va esto, porque todo pasó deprisa y de repente todo ocurre muy lento. Soy nueva, aunque te cueste creerlo. Es como un primer día de trabajo, o como si probara una fruta tropical de nombre extraño. Así, es como estar nerviosa e inquieta constantemente. Me pierdo cada día y me encuentro cuando escucho que no quieres irte, que tu brazo es quien me agarra, tu mano la que me alborota el pelo y tus ojos me buscan desde cualquier ángulo. Siempre fue así, risueños y encendidos como la primera vez que te vi; mientras hablabas con un puñado de gente y me dio tiempo para hacer ganas de irme sin presentarme.


23 de junio de 2014

Flamencólica & Galáctica

Todo empezó hace tiempo, trasnoches en un lugar y en otro, caminando por calles desiertas de recogida, mañanas de resaca y siestas para reponer. Siempre nos faltaba tiempo para contar, hablar, asimilar.

Así que se creó una galaxia desde su balcón a mi patio, y ahí abocábamos todo lo que cuando estábamos juntos nos comía el reloj... cantes, letras, artistas, listas de reproducción, festivales, planes de conciertos, recitales flamencos y lo que podáis imaginar con arte.


20 de mayo de 2014

"Junior Plancha": el bocadillo etílico

Todos los pueblos tienen su gastronomía propia, deliciosos manjares forjados en las antiguas cocinas de los lugareños. Mi pueblo no iba a ser menos. PL (mi pueblo querido), tiene como insignias el arroz y pavo, el conejo al ajillo, el trigo, los "jormigos", las empanadas, las tortas de pimiento "molío", la pierna asada, los caracoles picantes, las tortas de pascua, los postres chinos, las milhojas y un sinfín de manjares. Pero hay un producto que se consume en las fechas más etílicas de los jóvenes, que no tiene su sitio en esa lista, y se merece un homenaje. El Junior Plancha. El Junior Plancha es un bocadillo que se consume en un mítico bar de PL: "El Bocadillón".