1 de febrero de 2017

Del encaste y el desgaste

A Fran Viúdez, por las charlas de arte sin fín.

No es algo que escondo, por lo que me resulta extraño que en mi blog no exista ni una entrada dedicada a la cultura taurina. En estos tiempos está muy de moda ser "animalista", defender el maltrato animal, y nos llenan las pantallas con noticias sensacionalistas sobre el tema. A mi este tipo de método facilón me hace mucha gracia por algo que voy a intentar explicar.

En el mundo taurino, para mi existen dos tipos de aficionados: los aficionados a los toreros de forma incondicional y los aficionados al toro, al campo y a un ámbito más amplio que nos lleva al principio de los tiempos... las castas y los encastes. No creo que alguien que no entienda un mínimo de esto lea la publicación, así que solo diré que las castas son las cualidades genéticas de los toros que fueron 5 inicialmente y datan desde 1388 a 1780, y de estas castas derivaron los encastes que son las mejoras de las casta y que se consiguen a través de cruces de unos con otros dominando como principales dos cualidades el trapío y la bravura. Actualmente no hay ningún ganado o ganadería con la pureza de las castas primitivas, y es la casta de Vistahermosa de la que procede casi todo el toro de lidia. Si cogemos la línea de Vistahermosa vemos que su principal encaste es Parladé, apadrinando a dos de los principales encastes de hoy en día: Núñez y Domecq, las principales ganaderías que hoy reclaman en el mundo taurino proceden sobre todo de Domecq. Es decir, está casi monopolizado, dejando un número muy reducido al resto.

3 de noviembre de 2016

Mairena del Alcor: respirar y escuchar

Se hace difícil escribir de esto, quién lo diría; pero hace un par de meses decidí hacer la maleta y montarme en el coche destino Mairena del Alcor a uno de los festivales de flamenco más legendarios que existen. No voy hacer una crítica ni una crónica del concurso ni de la gala final, no, porque yo no fui a eso.

Fui a respirar, a quitarme esa espina con el Maestro de los Alcores, que como digo siempre llenó mi casa de vida cuando estaba muerta. Fui a agradecer, como una peregrina que siente la necesidad de llegar a un lugar que le abocó esperanza cuando no podía asimilar que la vida te muerde.


11 de agosto de 2016

"Mineando" por La Unión

Contaba los días para que llegara pero ya se fue, este año, mi paso por el Festival Internacional del Cante de las Minas ha sido breve y como siempre especial; tan solo asistí a las galas flamencas y pueden leer las reseñas en los enlaces que os dejo más abajo, publicadas en La Opinión de Murcia.
Personas, momentos, emociones, pellizcos, sonidos, ecos y risas.
Este año me apetece compartir algunas de las sensaciones, impresiones y emociones que he vivido por tierras mineras...

21 de junio de 2016

La exportación del baile flamenco

A esos valientes invisibles, gracias por dejarme soñar.

Estoy pasando por una época excesivamente flamenca pero no veo el momento de desconectar, sino todo lo contrario. Tengo miles de cosas pendientes que escuchar, leer y escribir. Es un compás por alegrías, con zalamería incluida; aunque si que estoy reseteando algunos conceptos. Hoy me asomo aquí con baile flamenco y algo de lo que quería escribir desde hace tiempo y he estado masticando.

Cada día veo más baile disfrazado, es como todo muy visual pero muy pobre de contenido. Y vende como lo que más, dentro y fuera. Pero ciñéndome a mis coordenadas ibéricas, dentro se vende siempre lo mismo sobre todo en las épocas estivales que son las que más festivales y eventos flamencos aúnan. Igual alguien sabe decirme qué ocurre.


5 de mayo de 2016

En mis trece

A Paco Canela, por su gran afición.

Hace unas semanas, hablando con los colegas virtuales sobre los aficionados al flamenco que se suben al carro fuera de compás me quejaba de la falta de honestidad y de humildad de muchos de ellos. Pensé en contarlo, por qué no; tengo la creencia de que todo pasa por algo, nada pasa porque sí. Cada vez que me preguntan por qué soy flamenca siempre digo que nací en una casa flamenca, por suerte o desgracia, que en realidad fueron las dos; lo normal es que creas que es una suerte pero la verdad es que me hice flamenca por una desgracia y solo quien me conoce lo sabe.

Cuando tenía trece años recién cumplidos mi padre llevaba su camión cargado de huesos de aceituna dirección Mollina, decidió parar a comer en casa porque le pillaba de paso; pero nunca comimos. Antes de comer bajó al campo a revisar los goteros de los olivos y un cosquilleo en el brazo empezó a devorarlo... detalles a parte, tras tres paradas en una ambulancia llegó al hospital con el doble de morfina que su cuerpo podría soportar y sin esperanza de vivir, solo le pinchaban para que no sintiera dolor al irse. Es duro decir esto, pero es así. Yo seguía teniendo trece años, no crecí de repente para asimilarlo. Él tampoco lo asimiló.