3 de noviembre de 2016

Mairena del Alcor: respirar y escuchar

Se hace difícil escribir de esto, quién lo diría; pero hace un par de meses decidí hacer la maleta y montarme en el coche destino Mairena del Alcor a uno de los festivales de flamenco más legendarios que existen. No voy hacer una crítica ni una crónica del concurso ni de la gala final, no, porque yo no fui a eso.

Fui a respirar, a quitarme esa espina con el Maestro de los Alcores, que como digo siempre llenó mi casa de vida cuando estaba muerta. Fui a agradecer, como una peregrina que siente la necesidad de llegar a un lugar que le abocó esperanza cuando no podía asimilar que la vida te muerde.


11 de agosto de 2016

"Mineando" por La Unión

Contaba los días para que llegara pero ya se fue, este año, mi paso por el Festival Internacional del Cante de las Minas ha sido breve y como siempre especial; tan solo asistí a las galas flamencas y pueden leer las reseñas en los enlaces que os dejo más abajo, publicadas en La Opinión de Murcia.
Personas, momentos, emociones, pellizcos, sonidos, ecos y risas.
Este año me apetece compartir algunas de las sensaciones, impresiones y emociones que he vivido por tierras mineras...

21 de junio de 2016

La exportación del baile flamenco

A esos valientes invisibles, gracias por dejarme soñar.

Estoy pasando por una época excesivamente flamenca pero no veo el momento de desconectar, sino todo lo contrario. Tengo miles de cosas pendientes que escuchar, leer y escribir. Es un compás por alegrías, con zalamería incluida; aunque si que estoy reseteando algunos conceptos. Hoy me asomo aquí con baile flamenco y algo de lo que quería escribir desde hace tiempo y he estado masticando.

Cada día veo más baile disfrazado, es como todo muy visual pero muy pobre de contenido. Y vende como lo que más, dentro y fuera. Pero ciñéndome a mis coordenadas ibéricas, dentro se vende siempre lo mismo sobre todo en las épocas estivales que son las que más festivales y eventos flamencos aúnan. Igual alguien sabe decirme qué ocurre.


5 de mayo de 2016

En mis trece

A Paco Canela, por su gran afición.

Hace unas semanas, hablando con los colegas virtuales sobre los aficionados al flamenco que se suben al carro fuera de compás me quejaba de la falta de honestidad y de humildad de muchos de ellos. Pensé en contarlo, por qué no; tengo la creencia de que todo pasa por algo, nada pasa porque sí. Cada vez que me preguntan por qué soy flamenca siempre digo que nací en una casa flamenca, por suerte o desgracia, que en realidad fueron las dos; lo normal es que creas que es una suerte pero la verdad es que me hice flamenca por una desgracia y solo quien me conoce lo sabe.

Cuando tenía trece años recién cumplidos mi padre llevaba su camión cargado de huesos de aceituna dirección Mollina, decidió parar a comer en casa porque le pillaba de paso; pero nunca comimos. Antes de comer bajó al campo a revisar los goteros de los olivos y un cosquilleo en el brazo empezó a devorarlo... detalles a parte, tras tres paradas en una ambulancia llegó al hospital con el doble de morfina que su cuerpo podría soportar y sin esperanza de vivir, solo le pinchaban para que no sintiera dolor al irse. Es duro decir esto, pero es así. Yo seguía teniendo trece años, no crecí de repente para asimilarlo. Él tampoco lo asimiló.

5 de abril de 2016

Pasión o compasión flamenca

No creo que a nadie le asuste la falta de lógica abundante que vemos cada día, imagino que para cada uno la lógica de hacer las cosas es diferente. Este mes pasado los flamencos hemos estado colmados y eclipsados por el Festival de Jerez, un evento que dicen que tiene un buen sabor y a la ciudad plagada de arte. Digo que dicen, porque yo no he estado, pero imagino esos lugares llenos de afición estatal y extranjera, los contrastes, que a mi tanto me gusta observar.

Me pongo a pensar en las instituciones de flamenco... el Instituto Andaluz de Flamenco, la Cátedra de Flamencología de Cádiz, el Centro Andaluz del Flamenco... son los más conocidos, entre otros, y se supone que realizan una labor inconmensurable para este arte. En Murcia, a otros niveles, existe el Aula de Flamenco de la Universidad de Murcia y ahora una Cátedra de Flamencología, de la cual Estrella Morente es la directora o algo así. Me surge la duda ¿Están interconectadas estas instituciones? ¿Qué pautas siguen? ¿Las gestiona algún órgano central? ¿Coordinan actividades?